No quedaban más historias en la
tripa del bolígrafo, el tic-tac de medianoche trastocaba mi silencio, sólo había
un mar de ideas convertido en hielo seco. Vi tus versos abrasados de emociones
y tu espíritu se manifestó en un segundo.
Por la ventana apareció tu imagen de soslayo, enmudeciendo el mundo por completo.
Por la ventana apareció tu imagen de soslayo, enmudeciendo el mundo por completo.
Inti Tata cabalgaba en tus
cabellos libertarios y rebeldes, enmarcando finamente el rostro sacro. Amplio talle
de alerce infinito, limpios ojos de mirar directo. Locuaz en la palabra,
certero en la crítica, fecundo en imaginación.
Tú Majestuoso recolector de mitos, defensor de la cultura milenaria, benefactor
de la tierra, procreador de llamas versificadas.
